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Aranjuez
lugares recomendados |
Permitanos
recomendarle algunos lugares para visitar durante su estancia en
nuestra ciudad y no se preocupe por nada, nuestro hotel le ofrece
paquetes de visitas para que todo quede a su gusto. |
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Palacio Real |
| Felipe II, haciendo
suyo un antiguo proyecto de su padre, el Emperador Carlos, ordenó
en el año 1561 la sustitución de la vieja residencia
maestral de Aranjuez por un nuevo edificio que es el antecedente
del actual Palacio Real ribereño. Juan Butista de Toledo
fue el arquitecto a quien el rey encargó los planos,
iniciándose la construcción de la capilla, que
fue culminada por Juan de Herrera. Unos años más
tarde, se comienzan las obras del Palacio bajo la dirección
de Juan de Minjares. Cuando Felipe II muere, en 1598, la construcción
ribereña presenta acabada la llamada torre sur, ocupada
por la capilla, y una gran parte de las fachadas de mediodía
y poniente. |
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Jardín del Parterre |
| Bajo la galería
que une la residencia real con la Casa de Oficios se abre una
pequeña puerta que da acceso al Parterre. Ante la fachada
meridional de Palacio, la única que se remonta al siglo
XVI, está el Jardín del Rey, que es un ejemplo
modelo del "Jardín cerrado,, adornado con estatuas,
síntesis de la herencia mudéjar y de las influencias
renacentistas italianas, tan usual en los Palacios Reales españoles
de los Austrias. Este Jardín y otros dos similares, uno
al Norte y otro a lo largo de la fachada orienta¡, habían
de formar un conjunto de giardini segreti en torno a la residencia
regia, de modo prácticamente igual al de los que en El
Escorial rodean la Casa del Rey. Concebido por Juan Bautista
de Toledo, fue llevado a cabo por Juan de Herrera a partir de
1 577, y se terminó en 1 582, cuando quedó colocada
la fuente de jaspe verde labrada por Roque Solario, y restaurada,
como todo este Jardín, en 1986. Los caminos, que originalmente
estaban solados con ladrillo, fueron empedrados, tal y como
ahora se ve, en 1622, cuando Felipe IV dio a este Jardín
un carácter distinto mediante la sustitución de
parte de las "grutas" por hornacinas, y la colocación
de un conjunto de esculturas que lo dotaban de un significado
político-dinástico. |
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Jardín del Principe |
| Creado por Carlos
IV, quien lo inició siendo todavía Príncipe
de Asturias y lo concluyó siendo Rey, entre 1789 y 1808.
Contrapuesto al de la Isla, es un Jardín paisajista que
sigue la moda inglesa y francesa de fines del XVIII, pero conviene
no olvidar que en él se integran elementos anteriores,
como la huerta de la Primavera y el embarcadero de Fernando
VI, y lo hecho por Carlos IV no es uno sino varios jardines. |
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Casa del Labrador |
| Esta Real Casa, a
diferencia de las "casitas" hechas para el mismo Carlos
IV siendo Príncipe, no obedeció a un proyecto
arquitectónico coherente y preconcebido, sino que es
el resultado de un proceso constructivo de más de diez
años. La delicadeza de su diseño no se corresponde
con la endeblez de los cimientos y materiales, y con la despreocupación
con que se levantaron las partes nuevas sin trabarlas bien con
las ya levantadas. Colaboraron en su creación el arquitecto
mayor Juan de Villanueva, sus ayudantes Antonio López
Aguado y -sobre todo- Isidro González Velázquez,
y también el decorador francés J. D. Dugourc.
Es difícil definir hasta qué punto la segunda
fase constructiva de la Casa es responsabilidad de Velázquez
solo o vinculado al maestro, y si Villanueva tiene alguna parte
en la decoración de los interiores. |
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Museo de Falúas |
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| La casa-museo de marinos
fue levantada en las cercanías del embarcadero del jardín
del Príncipe en recuerdo a las actividades realizadas
a lo largo del siglo XVIII y como albergue y conservación
de las falúas que compusieron la flota del Tajo, y de
las embarcaciones regaladas a los reyes en diversas ocasiones. |
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Plaza
de Toros |
La plaza de toros
de Aranjuez es una de las más antiguas de España,
Francia, Portugal e Hispanoamérica. Fue construida
por Carlos IV en 1796 sobre la anterior (1760). Fue construida
a imagen y semejanza, aunque a tamaño reducido (ya
que puede albergar a algo más de nueve mil quinientas
personas). Lo que caracteriza, entre lo anteriormente mencionado,
a esta plaza de toros es la cantidad de remodelaciones y restauraciones
por las que ha pasado dependiendo del momento político
y social en el que se vivía. |
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